La forma en que ha cambiado el mundo gracias a la tecnología se pudo apreciar en toda su extensión en el Campus Party, celebrado en los recintos de la Feria Exposición (Corferias) la semana pasada.
Durante 6 días, jóvenes colombianos y algunos extranjeros gozaron de un certamen diseñado para la generación digital, que definitivamente en pocos años va a cambiar todo lo que toque.
Verlos ante sus computadores, navegando por Internet a velocidades realmente rápidas, gracias a la conexión de 6.000 millones de bits por segundo ofrecida por Telefónica y compartida por los 'campuseros', fue impactante. Los juegos virtuales estaban a la orden del día para los 'n-gens', como bautizó Don Tapscott, visionario en el tema del ciberespacio, a esta ola de jóvenes crecidos y educados para la sombrilla de Internet y en un mundo totalmente digital.
Computadores modificados para un mejor rendimiento, técnica conocida como modding, muchos en empaques muy diferentes de los que estamos acostumbrados a ver, por ejemplo, un acuario lleno de aceite, o uno en un poste con motivos, conocido como tótem, o sencillamente disfrazados por fuera de animales u otras cosas, pero por dentro con las piezas de un computador en funcionamiento, era una escena distinta de las que se pueden apreciar en estos ámbitos.
Con todo tipo de conferencias, los 'campuseros' se pusieran al día en temas de su interés. A aquellas se sumaron charlas magistrales, entre ellas una dictada por Kevin Mitnick, famoso hacker que vino por primera vez a Colombia en el 2006, a participar en una conferencia organizada por la revista Enter 2.0 sobre ingeniería social, titulada 'El arte de la decepción', tema que repitió en Campus Party, y otra del gurú de Linux Jon 'Maddog' Hall.
La visita al alojamiento de los asistentes, un pabellón lleno de pequeñas carpas en las que dormían durante las pocas horas en las que no estaban viviendo alguna interesante experiencia digital, fue impactante. Al intentar entrar y verlas de cerca, respondieron que no se podía, porque el año pasado, cuando se abrió el pabellón a los visitantes, los 'campuseros' protestaron diciendo que les violaban la intimidad de sus dormitorios. Esto ilustra un poco el pensamiento diferente de la generación digital y demuestra que, dentro de las redes sociales -esta no solo virtual sino también física-, aún se conserva y se exige el respeto por la intimidad y la personalidad.
Hubo actividades para maestros, personas mayores y niños afrodescendientes de Ciudad Bolívar. ¡Esperamos el próximo Campus Party el otro año!
Tomado de:http://www.eltiempo.com









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